|
Teatro del Absurdo
Indice General
|
Enciclopedia de Teatro
Página 1 de 3
"La tentativa de comunicar allí donde ninguna comunicación resulta posible, es puro remedo, vulgaridad o comedia abominable, como si la locura conversara con los muebles." Esta aseveración crítica, formulada por el escritor irlandés Samuel Beckett, ilustra a la perfección el sentido del llamado "teatro del absurdo".
Las nuevas tendencias que abocarían en el teatro del absurdo comenzaron a desarrollarse a principios de la década de 1950, y entre sus antecedentes directos se hallaban las obras del checoslovaco Franz Kafka y el francés Albert Camus, que presentaban una visión desolada de la existencia humana. La ruptura con la herencia psicologista y humanista, en cuanto al fondo, y con las estructuras lógicas del teatro tradicional, en cuanto a la forma; el pesimismo vital que dictaba todas sus manifestaciones, y un lenguaje a menudo dislocado y desprovisto de sentido, constituían las señas de identidad del movimiento que, más allá de las fronteras de Francia, donde nació -y en cuya lengua escribieron la mayor parte de los nuevos autores-, llegó a crear escuela, a transformarse y, finalmente, a tomar nuevos rumbos en la segunda mitad de la década de 1960.
La obra que inaguró el movimiento fue La Cantatrice chauve (La cantante calva), del rumano Eugène Ionesco, estrenada en 1950.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
>>>
|